De todos es conocido el famoso “si bebes no conduzcas”, pero …¿Lo aplicamos?. Las campañas mas antiguas y llamativas desde tiempos inmemoriales han sido las enfocadas a combatir que el usuario de la vía, lo haga bajo efectos de alcohol u otras sustancias.

Es habitual escuchar comentarios, en los que la preocupación es si vamos a dar o no, si nos paran; ya que nos asusta pagar la sanción o la retira del carnet o incluso la pena de cárcel, en el peor de los casos. Pero en ningún momento se escucha el razonamiento, de “No voy a coger el coche porque puedo matar a alguien”.

alcoholimetroLa actitud es egoísta e irresponsable, solo se piensa en que no nos “pillen” para librarnos de la sanción, pero no valoramos el riesgo al que exponemos al resto de usuarios, y a nosotros mismos; usuarios que tienen una vida, una familia… y esa actitud hace que cambie su destino caprichosamente, por una simple mala decisión de una persona que ha bebido. Existe, otra postura, y es la de la persona que consiente, la que no evita que su amigo coja el coche, la que sube con el aun sabiendo que no está capacitado para ello… esta postura también es criticable.
Todos escuchamos alguna vez en la vida los famosos: yo no doy, yo controlo… Pues bien, a los que pensáis eso estáis muy equivocados, el alcohol es un tóxico que afecta al sistema nervioso central impidiendo la conducción segura. El alcohol produce una depresión no selectiva del sistema nervioso central, deteriorando la función psicomotora, la percepción sensorial (vista y oído), modifica el comportamiento de la persona, altera la percepción y disminuye la capacidad de atención, se alargar los tiempos de reacción, la visión se ve muy afectada, en especial la visión periférica, se hace lenta la adaptación a cambios de luz… Un sin fín de efectos todos ellos negativos e incompatibles a la conducción.

Según datos de la DGT, en el pasado puente del quince de agosto, en los días 12 a 14 de agosto, 1.785 conductores conducir-alcohol-18nob11fueron  denunciados por los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil (ATGC) por conducir  habiendo consumido alcohol o drogas. De ellos, 333 por dar positivo a drogas y 1.452 por alcohol. En total se realizaron 82.136 pruebas. De los 899 conductores sometidos al test salival para comprobar la presencia de drogas en su organismo, 333 resultaron positivas, es decir el 37% del total. Entre las drogas más consumidas están el cannabis, la cocaína, las anfetaminas, metanfetaminas y opiáceos. La DGT en los primeros cinco meses del año ha realizado 33.324 pruebas para detección de drogas de las cuales resultaron positivas 11.849, es decir el 35,6 %. De alcohol, a lo largo de este año, se han realizado 2,1 millones de pruebas, resultando positivas el 1,39%.
Las cifras son malas, y si tenemos en cuenta que no todos los conductores que realizan esta mala práctica son “cazados”, la conclusión es que la sociedad no aprecia el accidente de tráfico, como un peligro, y por lo tanto, no toma precauciones para evitarlo, no se percibe con estas estadísticas que haya una concienciación al respecto.
Esto debe cambiar, pero no empleando, a mi modo de ver, la misma solución que durante años se esta aplicando: LA SANCION, se debe cambiar la táctica, ya que la sociedad se ha acostumbrado a solventar su mala conducta a golpe de talonario, o a cumplir la pena correspondiente ( trabajos a la comunidad…), y prueba de ello es encontrarte con personas reincidentes, que incluso a pesar de perder todos los puntos una vez, vuelven a perderles por segunda vez, ¿Por qué? Porque todo lo que tenga un precio se puede comprar. Pero una vida no tiene precio, por eso la solución esta en CONCIENCIACIÓN, en que el usuario vea las consecuencias reales de un accidente, como puede cambiar su vida en un minuto… y así se pensara dos veces el arrancar su vehículo después de la ingesta de alcohol.

Gema Rodriguez
Delegada Asturias Fundación AVATA de Ayuda al Accidentado.