DISTRACCIONES AL VOLANTE
El uso del móvil al volante es, según los propios informes de la DGT, la principal causa de distracción en carretera y uno de los factores que más accidentes graves provoca en España. No hace falta escribir un mensaje largo: basta con mirar la pantalla dos segundos para perder el control de la situación.
A diferencia de otros factores de riesgo, este no depende del tiempo, ni de la carretera, ni de la época del año. Depende de un hábito que mucha gente sigue considerando «solo un segundo» y que, en la práctica, multiplica el riesgo de sufrir un siniestro.
En este artículo explicamos qué dice la ley, qué consecuencias tiene y, sobre todo, qué puedes hacer si has sido víctima de un accidente provocado por un conductor distraído con el teléfono.
¿Has sufrido un accidente de tráfico?
En Fundación AVATA ofrecemos ayuda al accidentado de forma gratuita: orientación legal inmediata, acompañamiento durante todo el proceso y, si lo necesitas, contacto con un abogado accidente de tráfico especializado. Habla con nosotros antes de firmar nada con la aseguradora.
Por qué el móvil es la distracción más peligrosa al volante
Conducir exige atención visual, cognitiva y manual al mismo tiempo. El móvil roba las tres a la vez: apartas la vista de la carretera, tu cabeza se queda pensando en el mensaje y, muchas veces, una mano sujeta el teléfono en vez del volante.
Otros factores de distracción, como ajustar la radio o hablar con un acompañante, no exigen ese mismo nivel de desconexión visual y mental. Por eso el móvil destaca sobre el resto: no es solo una distracción más, es la más completa de todas.
Además, su uso se ha normalizado tanto que muchos conductores ni siquiera lo perciben como un riesgo real, lo que agrava el problema frente a otras conductas que sí generan rechazo social, como conducir bajo los efectos del alcohol.
Qué dice la ley sobre el uso del móvil al volante
El Reglamento General de Circulación prohíbe conducir sosteniendo un dispositivo móvil en la mano. Da igual si lo usas para hablar, para escribir o solo para mirar una notificación: sostenerlo mientras conduces ya es infracción.
Desde la reforma que endureció las sanciones por este motivo, la pérdida de puntos por sujetar el móvil en la mano se incrementó de forma notable, situando esta infracción al mismo nivel de gravedad que otras conductas de alto riesgo, como no usar el cinturón de seguridad.
Dato clave: mirar el móvil solo dos segundos circulando a 100 km/h equivale a conducir a ciegas durante unos 55 metros, el largo aproximado de media calle.
Regla AVATA: el móvil, fuera de la vista
Desde Fundación AVATA recomendamos una regla sencilla: si vas a conducir, el móvil debe quedar fuera de la vista y fuera del alcance de la mano, ya sea en la guantera, en el maletero o en modo «no molestar al volante». No basta con dejarlo en el asiento del copiloto: la tentación de mirarlo en cuanto suena sigue estando ahí.
Qué hacer si el accidente lo provocó otro conductor distraído con el móvil
Probar que el otro conductor iba usando el móvil puede marcar la diferencia en una reclamación, tanto por la responsabilidad del accidente como por el recargo que esta circunstancia puede suponer en la indemnización. Esto es lo que debes hacer:
☐ Llama al 112 y solicita que se levante atestado, no solo un parte amistoso
☐ Si hay testigos que vieron al otro conductor con el móvil en la mano, pide sus datos de contacto
☐ Comprueba si hay cámaras cercanas (comercios, semáforos, otros vehículos) que puedan haber grabado el momento
☐ No aceptes de palabra que «ha sido un despiste sin importancia»: pide que quede constancia en el atestado
☐ Acude a revisión médica aunque no notes dolor inmediato, especialmente por posibles lesiones cervicales
☐ Contacta con Fundación AVATA antes de aceptar la primera oferta de la aseguradora
Cómo reclamar una indemnización cuando el móvil fue la causa
Si el atestado o los testigos confirman que el otro conductor iba distraído con el teléfono, esa circunstancia refuerza tu posición a la hora de reclamar. La indemnización se calcula con el baremo de la Ley 35/2015, valorando las secuelas, los días de baja y el lucro cesante por los ingresos perdidos.
Muchas aseguradoras intentan minimizar estas partidas en su primera propuesta, sobre todo cuando las secuelas no son visibles a simple vista, como ocurre con las lesiones cervicales o los problemas psicológicos derivados del accidente.
Un abogado accidente de tráfico especializado revisa el atestado, reúne las pruebas necesarias y negocia (o litiga, si es necesario) para que la indemnización recoja realmente todas las partidas a las que tienes derecho.
¿Se puede demostrar que el otro conductor usaba el móvil?
Sí, aunque no siempre es fácil. El atestado policial, los testigos, las cámaras cercanas y, en algunos casos, la propia declaración del conductor son las vías habituales para acreditarlo.
¿El uso del móvil agrava la responsabilidad del otro conductor?
Sí. Conducir distraído con el móvil se considera una conducta negligente que puede reforzar tu reclamación, tanto en el procedimiento administrativo como en la vía civil.
¿Puedo reclamar si yo también iba con el móvil, aunque no fuera la causa del accidente?
Cada caso debe valorarse de forma individual. Lo importante es analizar quién provocó realmente el accidente y con qué pruebas se puede demostrar, con independencia de otras circunstancias secundarias.
Fuentes y artículos relacionados: DGT en cifras — distracciones y siniestralidad, Ley 35/2015, de reforma del sistema para la valoración de los daños personales, Otros artículos de Fundación AVATA sobre distracciones al volante. Nota para Chema: verificar que estas URLs siguen vigentes antes de publicar.
¿Has sufrido un accidente por un conductor distraído con el móvil?
En Fundación AVATA llevamos años ofreciendo ayuda al accidentado de forma gratuita: valoramos tu caso sin compromiso, te explicamos a qué indemnización puedes tener derecho y, si lo necesitas, te acompañamos con un abogado accidente de tráfico especializado durante todo el proceso. Contacta con nosotros antes de firmar nada con la aseguradora.

