LESIONES Y DAÑO CORPORAL
Las quemaduras por airbag son más frecuentes de lo que parece. El dispositivo que salva vidas en una colisión también puede dejar marcas en la piel del conductor o del acompañante. Muchas víctimas no saben que esa lesión también se puede reclamar.
El airbag se despliega en milisegundos. Para lograrlo, libera gases calientes y roza la piel a gran velocidad. El resultado puede ser una quemadura térmica, una abrasión química o una combinación de ambas.
En este artículo explicamos cuándo estas quemaduras son un daño indemnizable, cómo documentarlas correctamente y qué errores conviene evitar frente a la aseguradora.
¿Has sufrido quemaduras por el airbag en un accidente de tráfico? En Fundación AVATA ofrecemos orientación gratuita a personas accidentadas. Te ayudamos a valorar tu caso y a entender qué lesiones puedes incluir en tu reclamación. Puedes contactar con nosotros a través de fundacionavata.org sin ningún compromiso.
¿Por qué el airbag puede causar quemaduras?
El airbag no es una simple bolsa de aire. Es un sistema pirotécnico. En el impacto, un generador de gas se activa por combustión y llena la bolsa en menos de 40 milisegundos.
Esa combustión libera gases a alta temperatura y partículas de azida sódica o de sus derivados. Por eso, además del golpe físico del airbag, la piel puede sufrir una quemadura térmica o una irritación química.
Las zonas más afectadas suelen ser las manos, los antebrazos y la cara. Aun así, cualquier zona en contacto directo con la bolsa puede resultar dañada, sobre todo si el ocupante no llevaba el cinturón bien colocado.
¿Son estas quemaduras un daño indemnizable?
Sí. La Ley 35/2015, que regula el sistema de valoración de los daños causados a las personas en accidentes de circulación, no distingue el origen mecánico de cada lesión. Lo relevante es que exista un nexo causal con el accidente.
El airbag forma parte del propio vehículo implicado en el siniestro. Por eso, cualquier lesión derivada de su despliegue —incluidas las quemaduras— entra dentro del daño corporal indemnizable, igual que un latigazo cervical o una fractura.
El problema no suele ser legal, sino práctico: muchas víctimas no fotografían la lesión a tiempo, no acuden al dermatólogo y no la mencionan en el parte médico inicial. Sin esa documentación, la aseguradora puede alegar que no existe relación con el accidente.
El valor económico exacto de cada secuela lo determina el baremo vigente y el informe médico forense, caso por caso. Pero ninguna quemadura por airbag debe quedar fuera de la reclamación solo porque parezca «menor».
Regla AVATA: ningún daño es demasiado pequeño para reclamarlo
En Fundación AVATA aplicamos un principio sencillo: toda lesión derivada del accidente debe documentarse y valorarse, incluida la producida por los propios sistemas de seguridad del vehículo. Una quemadura que hoy parece leve puede dejar una cicatriz permanente o una hipersensibilidad en la piel. Si no se recoge desde el primer momento, después es mucho más difícil demostrar su origen.
Qué hacer si sufres una quemadura por airbag
☐ Fotografía la quemadura ese mismo día, antes de que empiece a curarse.
☐ Acude a urgencias aunque parezca leve, y pide que quede reflejada en el parte médico.
☐ Solicita seguimiento con dermatología si hay ampollas o riesgo de cicatriz.
☐ Guarda todas las facturas de cremas, apósitos o tratamientos cicatrizantes.
☐ No firmes el alta médica sin haber consultado antes con un perito o abogado.
☐ Pide asesoramiento antes de aceptar la primera oferta de la aseguradora.
Preguntas frecuentes
¿La aseguradora puede negarse a indemnizar una quemadura por airbag?
Puede intentarlo si no hay pruebas suficientes. Por eso es clave documentar la lesión desde el primer día y que conste en el informe médico inicial.
¿Cuenta como perjuicio estético aunque la cicatriz sea pequeña?
Sí. El baremo contempla distintos grados de perjuicio estético, desde el ligero hasta el muy importante. Una cicatriz visible en manos o cara puede valorarse aunque su tamaño sea reducido.
¿Puedo reclamar si la quemadura apareció días después del accidente?
Sí, siempre que un médico certifique la relación con el accidente. Cuanto antes se registre, más fácil será demostrar el nexo causal.
Fuentes y enlaces relacionados: Ley 35/2015, de 22 de septiembre (BOE) · Pasos para reclamar una indemnización tras un accidente de tráfico · Latigazo cervical: cómo reclamarlo correctamente. Nota interna: verificar que estas URLs de enlaces internos existen antes de publicar.
¿Necesitas ayuda para reclamar tu indemnización?
En Fundación AVATA llevamos años ofreciendo ayuda al accidentado de forma cercana y gratuita. Si has sufrido quemaduras por airbag u otras lesiones en un accidente de tráfico, no dejes que ningún daño quede sin valorar.
Contacta con nuestro equipo y con un abogado de accidente de tráfico especializado a través de fundacionavata.org. Te acompañamos en todo el proceso, desde el primer informe médico hasta el cobro de tu indemnización.

