Tras un accidente de tráfico, el primer contacto con tu aseguradora suele llegar cuando aún estás en shock: adrenalina, prisas, ganas de “quitarte el marrón”. Y ahí se cometen errores que luego cuestan dinero, tiempo y salud.

Idea clave: al seguro se le cuentan hechos (qué pasó, dónde, cuándo, daños visibles) y se evita interpretar (culpas, suposiciones, “yo iba mal”, “estoy perfecto”). La responsabilidad y la valoración del daño se determinan con parte, atestado, peritaje e informes médicos, no con una frase dicha a la carrera.

Aquí tienes las 10 frases típicas que conviene NO soltar… y qué decir en su lugar.

 

Antes: una regla de oro en 10 segundos

Di poco, di verificable y déjalo por escrito. Si algo no lo tienes claro, no lo inventes para “quedar bien”. Y si te piden una versión cerrada en caliente, responde: “Necesito revisar documentación y parte/atestados. En cuanto lo tenga, lo completo por escrito.”

 

Las 10 frases que NO debes decir (y qué decir en su lugar)

1) “Ha sido culpa mía / fue mi fallo”

Por qué es mala: te autoasignas responsabilidad sin análisis. Luego cuesta deshacerlo.

Di mejor: “Voy a describir los hechos tal y como ocurrieron. La determinación de responsabilidades se hará con el parte, el atestado y la valoración de las aseguradoras.”

2) “Iba rápido / iba distraído / no lo vi venir”

Por qué es mala: regalas una narrativa de imprudencia aunque no sea cierta o no esté probada.

Di mejor: “Circulaba de forma normal en esa vía. El impacto se produjo en (lugar exacto) y el punto de golpe fue (zona del vehículo).”

3) “Estoy bien, no tengo nada”

Por qué es mala: muchas lesiones aparecen a las 24–72h (cervicalgia, cefalea, mareo, etc.).

Di mejor: “Ahora mismo estoy valorándome. Voy a pasar revisión médica y si aparecen síntomas lo comunicaré con informes.”

4) “No hace falta parte, lo arreglamos entre nosotros”

Por qué es mala: te quedas sin documento base y luego llegan los “yo no fui”.

Di mejor: “Vamos a dejarlo documentado con parte amistoso y fotos. Si no hay acuerdo, solicitamos atestado.”

5) “Firma aquí y ya está / firmo lo que sea”

Por qué es mala: una firma mal puesta te ata a una versión que no es la tuya.

Di mejor: “Lo reviso con calma, añado observaciones si hace falta y firmo solo lo que refleje lo ocurrido.”

6) “No quiero ir al médico / no hace falta”

Por qué es mala: sin asistencia e informes, la lesión puede quedar “sin respaldo”.

Di mejor: “Quiero valoración médica y seguimiento. Si estoy bien, perfecto; si no, que quede registrado.”

7) “El coche ya tenía ese golpe / esto no es del accidente”

Por qué es mala: te metes en un jardín: daños preexistentes, discusión de causalidad…

Di mejor: “Hay daños visibles en (zona). Que lo determine el perito con inspección y fotos.”

8) “No hay testigos / no hay cámaras”

Por qué es mala: afirmas algo que no sabes. Y puede haber cámaras (comercios, tráfico) o testigos indirectos.

Di mejor: “En este momento no tengo confirmación. Revisaremos posibles testigos/cámaras y aportaremos lo que aparezca.”

9) “Me da igual cómo lo tramites / hazlo como quieras”

Por qué es mala: pierdes control del relato: fechas, síntomas, daños, comunicaciones.

Di mejor: “Te envío fotos, parte y datos por escrito. Quiero copia del expediente y confirmación de recepción.”

10) “Acepto la primera oferta y cerramos”

Por qué es mala: cerrar pronto con lesiones en curso suele acabar en indemnización baja y secuelas mal valoradas.

Di mejor: “Quiero valorar con informes médicos completos y documentación. Cuando esté estabilizado y tenga toda la información, revisamos la propuesta.”

 

Mini-guion de llamada: lo correcto (30 segundos)

“Confirmo siniestro del día ___ a las ___ en ___. Hubo colisión/caída con daños en ___. Estoy recopilando fotos y datos y voy a pasar valoración médica. De momento prefiero ceñirme a hechos verificables. En cuanto tenga parte/atestados e informes, os lo envío por escrito. ¿Me confirmas número de expediente y correo de envío?”

 

Checklist post-accidente: lo que sí debes hacer

  • Fotos y vídeo: posición final, señales, marcas, entorno, daños, matrícula (si procede) y primeros planos.
  • Datos: nombre, teléfono, póliza, compañía, matrícula, y si hay testigos, sus contactos.
  • Parte amistoso bien hecho
  • Si no hay acuerdo o hay lesión/daños relevantes: atestado.
  • Asistencia médica y seguimiento si aparece cualquier síntoma, aunque sea leve.
  • Todo por escrito: envía documentación por email y guarda confirmaciones.

 

El error “tonto” que más te cuesta: minimizarte

Mucha gente intenta ser “maja” y dice: “No pasa nada, estoy bien”. Si luego aparece dolor, mareo, ansiedad al conducir o limitación funcional, te dirán: “Usted declaró que estaba perfecto”. No regales esa frase.

Puedes ser correcto sin regalarte: “Me estoy valorando. Haré revisión. Si hay síntomas, lo comunicaré con informes.”

 

Si te están liando, pide ayuda

Si sientes presión para dar una versión cerrada, si te piden “que lo firmes ya”, si minimizan tus síntomas o si te llega una oferta que huele a recorte, no lo pelees solo.

Fundación AVATA está para eso: ayuda al accidentado, orientación y acompañamiento para que tu caso se tramite con cabeza, con pruebas y sin que te lo rebajen por una frase mal dicha.

 

TAMBIEN TE INTERESA: