«`html
Fundación AVATA | Ayuda al accidentado
Después de un accidente de tráfico, puede llegar una llamada que genera muchas dudas: la aseguradora quiere que acudas a una cita con su perito médico.
Algunas víctimas creen que es una consulta médica normal. Otras piensan que el perito está allí para decidir si dicen la verdad. Y muchas acuden nerviosas, sin informes, minimizando sus síntomas o firmando documentos que apenas han leído.
Conviene entenderlo desde el principio: el perito médico de la aseguradora no es tu médico asistencial. Su función principal es valorar tus lesiones, su evolución, el tiempo de recuperación y las posibles secuelas para que la compañía calcule su posición frente a la indemnización.
Respuesta rápida: cómo preparar la cita
- Lleva todos tus informes médicos ordenados.
- Explica tus síntomas con precisión y sin exagerar.
- No minimices el dolor por vergüenza o nervios.
- Describe cómo las lesiones afectan a tu vida diaria.
- No confundas la exploración con una consulta de tratamiento.
- Solicita copia del informe médico pericial.
- No aceptes una indemnización sin revisar el resultado de la valoración.
Qué hace realmente el perito médico de una aseguradora
El perito médico examina la documentación sanitaria y puede realizar una exploración para valorar si las lesiones son compatibles con el accidente, cuánto tiempo ha durado la recuperación y si permanecen limitaciones o secuelas.
Su informe puede influir directamente en la oferta motivada que posteriormente realice la aseguradora. Por eso la cita no debe tomarse como un trámite sin importancia.
Una exploración de pocos minutos puede influir en una indemnización de meses o años de consecuencias.
1. El perito de la aseguradora no es tu médico
Tu médico, traumatólogo, rehabilitador o fisioterapeuta busca diagnosticarte y ayudarte a mejorar. El perito de la compañía tiene otra función: valorar médicamente el daño dentro de una reclamación.
Puede escucharte y explorarte con corrección profesional, pero no debes asumir que está sustituyendo a tu médico ni que la cita sirve para pautar tratamiento.
Idea importante: sigue siempre las indicaciones de tus médicos asistenciales, aunque la compañía considere que ya estás recuperado.
2. Lleva toda la documentación médica
Acudir sin documentos puede provocar que la valoración se base en información incompleta. Aunque la aseguradora disponga de algunos informes, no debes dar por hecho que tiene todo tu historial del accidente.
Documentación que conviene llevar
- Informe de urgencias.
- Informes de traumatología y especialistas.
- Radiografías, resonancias, TAC, ecografías u otras pruebas.
- Informes de rehabilitación y fisioterapia.
- Partes de baja y alta laboral.
- Recetas y tratamiento farmacológico.
- Informe de alta médica, si ya existe.
- Documentos que acrediten limitaciones o recaídas.
Lleva la documentación ordenada cronológicamente. Facilitarás la revisión y reducirás el riesgo de que se ignore algún informe importante.
3. No exageres, pero tampoco minimices
Exagerar los síntomas puede afectar a tu credibilidad. Pero minimizar el dolor también puede perjudicarte. Muchas personas responden “estoy mejor” por educación, aunque continúen con molestias importantes.
No basta con decir “me duele”. Debes explicar dónde, cuándo y cómo aparece el dolor, qué movimientos lo empeoran y qué actividades ya no puedes realizar con normalidad.
Mejor decir: “Después de conducir treinta minutos aumenta el dolor cervical y tengo que parar” que limitarte a responder: “Me duele el cuello”.
4. Explica cómo las lesiones afectan a tu vida
La valoración no debería limitarse al diagnóstico escrito en un informe. También importa cómo la lesión afecta realmente a tu autonomía, trabajo, descanso, ocio y vida familiar.
5. La exploración puede ser breve, pero debes colaborar
Durante la cita pueden pedirte que gires el cuello, levantes los brazos, camines, flexiones una rodilla, realices determinados movimientos o describas dónde aparece el dolor.
Debes colaborar con la valoración, pero no tienes que forzar un movimiento que te cause dolor intenso o pueda lesionarte. Explica con claridad cuándo empieza la molestia y cuál es tu límite real.
No conviertas la exploración en una prueba de resistencia. Si un movimiento duele, dilo. No fuerces para demostrar que eres fuerte ni te bloquees por miedo.
¿Es obligatorio acudir a la cita?
La persona lesionada debe colaborar razonablemente para que puedan valorarse sus daños. Ignorar las citas sin justificación puede retrasar la oferta de la aseguradora o provocar que alegue que no dispone de información suficiente.
Si no puedes acudir por motivos médicos, laborales o de desplazamiento, comunícalo por escrito y solicita una nueva fecha. Conserva copia del mensaje y de la respuesta.
No acudir sin explicar el motivo puede perjudicarte. Reprogramar por una causa justificada es diferente.
6. Tienes derecho a conocer el informe médico pericial
No deberías quedarte únicamente con una llamada o una cifra de la aseguradora. Solicita el informe médico pericial definitivo utilizado para valorar tus lesiones temporales, secuelas y consecuencias personales.
Ese informe permite comprobar qué diagnóstico se ha tenido en cuenta, qué periodo de recuperación se reconoce y si el perito considera que existen secuelas.
Si el informe no menciona síntomas, tratamientos o limitaciones relevantes, no aceptes automáticamente que la valoración sea correcta.
Qué debes revisar en el informe del perito
- Si recoge todos los diagnósticos relacionados con el accidente.
- Si incluye todo el periodo de tratamiento y rehabilitación.
- Si menciona las pruebas médicas realizadas.
- Si refleja las limitaciones funcionales.
- Si reconoce el dolor que persiste tras el alta.
- Si valora posibles secuelas físicas, estéticas o psicológicas.
- Si coincide con los informes de tus médicos.
Una diferencia entre el perito de la compañía y tus médicos no significa automáticamente que uno tenga razón. Significa que la discrepancia debe analizarse y justificarse.
7. No aceptes la oferta sin revisar la valoración
Después de la cita, la aseguradora puede presentar una oferta motivada. No te fijes únicamente en la cantidad final. Revisa cómo se ha calculado.
- Cuántos días de recuperación reconoce.
- Qué tipo de perjuicio asigna a esos días.
- Si incluye rehabilitación y gastos médicos.
- Si contempla pérdida de ingresos.
- Si reconoce secuelas.
- Si incluye daños materiales.
- Si exige firmar una renuncia definitiva.
Una oferta basada en una valoración médica incompleta también puede ser incompleta.
Qué opciones tienes si no estás de acuerdo
No estar de acuerdo con el perito de la compañía no obliga a aceptar su valoración. Puedes aportar nuevos informes médicos, solicitar una revisión, encargar una valoración independiente o estudiar una pericial complementaria.
En determinados casos, las partes pueden solicitar de común acuerdo informes periciales complementarios, incluso del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses. La nueva valoración puede obligar a la aseguradora a emitir una oferta revisada.
Aportar informes
Completa la documentación con especialistas, pruebas o rehabilitación.
Perito independiente
Puede realizar una valoración alternativa de lesiones y secuelas.
Informe complementario
Puede solicitarse cuando existe disconformidad con la oferta o valoración.
Errores que debes evitar durante la cita
- Acudir sin informes médicos.
- Responder deprisa sin pensar.
- Decir que estás bien cuando sigues con dolor.
- Exagerar síntomas que no tienes.
- Ocultar lesiones anteriores relevantes.
- Forzar movimientos dolorosos.
- No explicar cómo afecta la lesión a tu vida.
- Firmar documentos que no entiendes.
- No pedir copia de lo que entregas.
- Aceptar la oferta sin conocer el informe.
Preguntas frecuentes sobre el perito médico de la aseguradora
¿El perito médico decide cuánto voy a cobrar?
No fija por sí solo la cantidad final, pero su valoración influye en los días de recuperación, secuelas y consecuencias personales que utiliza la aseguradora para calcular la oferta.
¿Debo llevar mis informes médicos?
Sí. Lleva informes de urgencias, especialistas, pruebas, rehabilitación, bajas y altas. No des por hecho que la aseguradora dispone de todo.
¿Puedo negarme a realizar un movimiento que me duele?
Debes colaborar, pero no forzar movimientos que provoquen dolor intenso o puedan perjudicarte. Explica claramente cuál es tu limitación.
¿Puedo pedir una copia del informe?
Sí. Solicita el informe médico pericial definitivo utilizado para valorar tus lesiones, secuelas y consecuencias personales.
¿Qué hago si el informe dice que estoy curado y sigo con dolor?
Pide revisión médica, reúne nuevos informes y estudia una valoración independiente antes de aceptar una indemnización definitiva.
Acude preparado, no asustado
La cita con el perito médico de la aseguradora es una parte importante de la reclamación. No debes afrontarla con miedo, pero tampoco como un trámite irrelevante.
Lleva tus informes, explica tus síntomas con precisión, colabora en la exploración y solicita el informe utilizado para calcular la oferta.
Tu objetivo no es convencer con dramatismo. Es conseguir que la valoración refleje de forma completa y realista el daño que has sufrido.
Fundación AVATA: ayuda real para víctimas de accidentes
En Fundación AVATA ayudamos a las víctimas de accidentes de tráfico a preparar su documentación, revisar informes médicos, valorar secuelas y analizar las ofertas realizadas por las aseguradoras.
Si tienes una cita con el perito médico o ya has recibido una valoración con la que no estás de acuerdo, conviene revisar el caso antes de firmar una renuncia o cerrar la reclamación.
Después de un accidente, pedir ayuda no es exagerar. Es proteger tu recuperación, tu estabilidad y tu futuro.

