Estamos en los últimos días del año, días en que todos reflexionamos sobre lo acontecido en el mismo, y nos marcamos objetivos para el año nuevo, que pretenden ser la solución a los errores cometidos en el que dejamos atrás.
Hoy vamos hacer una reflexión sobre todo lo acontecido en este año, en cuanto al ámbito de la seguridad vial, y los derechos de las victimas de accidentes de tráfico.
En el marco jurídico que ampara y regula los derechos de las victimas, este año nos ha servido para poder realizar una valoración más real del reconocimiento de los mismos, desde la entrada en vigor de la Ley 35/2015. Siendo que, en los casos más comunes en nuestras carreras, los accidentes cuyo resultado deriva en daños materiales, exclusivamente, o lesiones que no requieren ingreso hospitalario, si bien si tratamiento. Estos casos con la aplicación de la nueva Ley, las compañías aseguradoras tienen por “costumbre” en gran parte de los expedientes, de discutir las cuantías reclamadas alegando “falta de nexo causal”; para llegar a dicha conclusión toman como criterio la cuantía de reparación de los daños materiales. Argumento que desde la Fundación consideramos, injusto a la par que endeble, no se pueden juzgar las lesiones sufridas por una persona, a razón de los daños materiales existentes en un vehículo, sin entrar a valorar las circunstancias físicas de la persona lesionada, así como las del propio vehículo, y estado de alerta de la persona implicada en el momento de la colisión. ¿ el derecho de una víctima a recibir un tratamiento médico depende de una cuantía de reparación? ¿Porque se cuestiona la palabra de la victima?
Desde la entrada en vigor de la ley hemos acudido a la vía judicial defendiendo esta circunstancia, rebatiendo el argumento alegado por las aseguradoras así como desvirtuando los famosos “informes de biomecánica” (de los cuáles hemos escrito en blog anteriores); el resultado ha sido positivo, obteniendo sentencias que atestiguan nuestro argumento. En este punto, la guerra no está ganada puesto que el próximo año seguiremos rebatiendo estos supuestos hasta erradicar esta postura de las compañías aseguradoras, que solo deriva en que la víctima se sienta más desamparada, si cabe, así como en que tenga que incurrir en gastos para demostrar que no miente, y que lo que dice es verdad: que las lesiones que sufre se ocasionaron en el siniestro.
La nueva Ley en su corta vida, y la crisis aun latente en gran parte de la sociedad, ha provocado que algunas victimas hayan aceptado indemnizaciones, inferiores a la que correspondería, todo ello provocado por el plazo de los tres meses. Plazo, que las compañías aseguradoras tienen para realizar oferta indemnizatoria, durante esos meses la victima tiene que esperar sin poder acudir a la vía judicial hasta el transcurso de los mismos; lo que deriva en un periodo de tiempo a las que muchas personas no pueden hacer frente, y en el caso de haber recibido una oferta deciden aceptar, a pesar de que sea inferior a la que le corresponde, dado que necesitan sufragar con rapidez parte del daño sufrido en el accidente. Es común, este supuesto, sobre todo en el caso de los daños materiales. Hoy en día utilizamos el coche para trabajar, para llevar a nuestros hijos al cole ect…….. es algo necesario, y estar meses sin el es algo que no nos podemos permitir. NO son pocos los casos en los que una persona pierde su trabajo por haber sufrido daños en su vehículo, y estar a la espera de solución.
No todo ha sido negativo, ya que la nueva ley nos permite reclamar perjuicios sufridos por la victima que antes no estaban regulados, así como un mayor reconocimiento de los derechos de los grandes lesionados. Pero hay mucho que andar hasta conseguir que las victimas de accidentes y sus derechos estén en un plano superior.
En este aspecto esperamos que en el nuevo año, estas tácticas mejoren a favor de las victimas de tráfico. Otra asignatura pendiente en este ámbito es la información a las victimas, a pesar de la evolución de los diferentes cauces donde adquirir conocimientos hoy en día, en el ámbito de las victimas de trafico aun nos encontramos con un número muy elevado de personas que no saben cómo dar solución a esa nueva situación, algo en lo que la Fundacion lleva trabajando desde sus inicios, siendo la razón de su existencia, es vital que las victimas estén informadas desde el minuto uno de los pasos que deben de dar, por ello en el nuevo año, trabajaremos en proyectos cuya finalidad será proporcionar información a la totalidad de las victimas, aumentando nuestra capacidad de expansión.
En el ámbito de la seguridad vial no podemos hacer una valoración positiva dado que este año ha habido un incremento de la siniestralidad. En la última semana del año, ya lamentamos unos 1805 fallecidos en nuestras carreteras, sin estar cerradas las estadísticas de forma definitiva dado que nos queda por delante una fecha “conflictiva” aun, como es la Nochevieja.
Un año, donde si analizamos los factores que han provocado los accidentes, nos encontramos: exceso de velocidad, consumo de alcohol y drogas, distracciones, donde cobran importancia el uso de las tecnologías como el móvil, no cumplimiento de las normas ect…. El objetivo en este aspecto, para el próximo año seria lograr el tan codiciado “Objetivo Cero Victimas”. Aunque parezca una utopía, es el objetivo que todos debemos tener en nuestra mente, porque solo con esa actitud lograremos disminuir la siniestralidad, TODOS somos necesarios para dicho logro. Un reto que tenemos claro para el próximo año es la Seguridad infantil, estamos cerrando un año en el que hemos tenido que escuchar noticias, escandalosas: conductores de transportes escolares que dan positivo en las pruebas de alcoholemia, niños que viajaban en vehículos sin el sistema de retención adecuado, incluso hay transporte escolar que no dispone de sistemas de retención ect….. noticias imperdonables ya que se esta jugando con la vida de pequeñas personas que no tienen capacidad de decisión, y son otras “adultas” las que toman una mala decisión poniendo en peligro su vida, e integridad. Un año, donde las tecnologías han influido de forma muy negativa en nuestras carreteras: se utiliza el móvil mientras se conduce, perdiendo la visión de la carretera o incluso como peatón, donde se compite en las “redes sociales” colgando imágenes de situaciones imprudentes, y lo más grave aún, es que sus protagonistas se creen héroes por dicha hazaña, intentando superarse cada día con una imprudencia mayor…Debemos parar esto entre TODOS. ¿Qué valentía es conducir a 300 Km/h por una carretera convencional? ¿Mandar wassap mientras conduces es tan importante que no pueden esperar?, de verdad vale la pena perder la vida, o dejar a una familia sin padre por una foto? Cuando pensamos en estas preguntas seguro que la respuesta es NO, al igual que cuando vemos campañas en la televisión, que nos impactan, pero porque cuando se sale a la vía, se cometen semejantes imprudencias? La respuesta es siempre la misma, es la falta de concienciación, la sociedad no es consciente del daño que se deriva tras un accidente, daños irreversibles, pérdidas irremplazables. Debemos fijarnos para este nuevo año, el ser más responsables y trasmitir esa responsabilidad a todo nuestro ámbito.
Otro reto, entre tantos, es la seguridad del usuario de la moto, usuario que en muchas ocasiones se ve desamparado en la vía, ante una carretera en mal estado, o ante un conductor que no respeta la preferencia de la misma ect…. Usuarios que sufren las consecuencias de una accidente de forma muy severa. Siendo este año que termina, muy negativo para dicho colectivo. Hay numerosos ámbitos sobre los que hay que trabajar: seguridad vial laboral, ciclistas, peatones, mayores, discapacitados, extranjeros ect….. escenarios donde la Fundacion intentara aportar su granito de arena durante el 2018..
Os deseo un Feliz Año, donde la seguridad sea la protagonista en nuestras carreteras, y recordad:
“Si tu no respetas no tienes derecho a exigir respeto”
Fdo.-Gema Rodríguez García
Dirección

