En Viajamos a Marruecos, (post que publicamos tras nuestro primer viaje al país), ya hablamos de las alarmartes cifras que Marruecos nos presenta en materia de seguridad vial, como por ejemplo que un 28% de los conductores no usa cinturón de seguridad en espacios urbanos, un 9% de los automóviles y un 29% de motos se saltan los semáforos en rojo, el 96% no respetan las señales de STOP y el 21% de motoristas no usan casco obligatorio. Cómo consecuencia de esto, pese a tener un parque móvil cuatro veces inferior al español, Marruecos tiene una tasa de mortalidad casi cuatro veces superior a la nuestra.
Con todos estos datos tan preocupantes en la mano, decidimos hacer de nuevo las maletas para volver a viajar allí. Esta vez nuestro destino fue la zona de Erfoud, una ciudad en el Desierto del Sahara, situada en la región de Magreb en Marruecos oriental. Allí nos esperaba la asociación local Niños de Erfoud, a la cual queremos agradecer su gran apoyo en esta nueva experiencia.
Una vez en la zona, nos desplazamos hasta el colegio Groupe Scolaire Le Nomade donde impartimos una charla de sensibilización, en la que nuestro amigo Roberto Miranda, se encargo de realizar parte de ella en inglés, puesto que se trata de un colegio bilingüe. Con estas charlas pretendemos inculcar a los futuros conductores conceptos básicos de seguridad vial, como la importancia de usar casco cuando se desplazan en moto, los riesgos que supone viajar más de dos personas en la misma moto o la necesidad del uso del cinturón de seguridad. Toda la charla estuvo apoyada con material gráfico, (posters, trípticos, vídeos de sensibilización…)
Tras finalizar la charla, dividimos el trabajo con los alumnos en un primer grupo de nueve a doce años, con el que realizamos actividades educativas en el ámbito de la seguridad vial. Basandonos en la premisa de aprender jugando, estuvimos pintando con ellos diferentes señales de tráfico, una actividad con la que se divirtieron, pero que además y como objetivo fundamental, conseguimos que se familiarizaran con las mismas, lo cual en el futuro, les ayudará a reconocerlas, pudiendo circular de una forma mucho más segura.
Nuestro segundo grupo de trabajo fue con menores de entre trece y dieciséis años. A ellos les falta muy poco para estar a los mandos de un vehículo, por eso, concienciarles de las consecuencias de un accidente de tráfico es primordial. Para ello les hablamos desde nuestra propia experiencia, puesto que los representantes de Fundación AVATA de Ayuda al Accidentado que se desplazaron a la zona son víctimas de accidente de tráfico.
Con esta actividad finalizábamos nuestra segunda (y seguro que no última), experiencia en Marruecos. Queremos agradecer a todas la personas de Erfoud que nos recibieron con los brazos abiertos, entre ellas destacar a Mehdi Ghazaoui director del colegio y a sus alumnos por la atención que nos prestaron y sus ganas de trabajar. También enviamos un agradecimiento muy especial para nuestro traductor Moha Erfoud, por su inestimable colaboración. Esperamos volver a veros muy pronto ¡Gracias a todos!

