Acabamos de alcanzar la estación más complicada para el mantenimiento del vehículo. La mayoría de las averías se registran en esta época del año, y muchas relacionadas con las bajas temperaturas ¿Has preparado tu vehículo para un nuevo invierno?

Los vehículos actuales están diseñados para funcionar entre los -25 grados y los 45 grados pero aún así, no hay que confiarse. Es necesario conocer el plan de mantenimiento del coche indicado por el fabricante, pero si se desconoce el mismo, hay pasos básico a tener en cuenta para que su vehículo sea un lugar seguro en el que desplazarse durante el rigor invernal:

Revisa sin falta la batería no te deje tirando el coche durante el invierno

La humedad y las bajas temperaturas de esta época del año afectan directamente a la batería de su vehículo y cualquier mañana, al intentar arrancar, si dicho dispositivo ya cuenta con unos años y además su coche no se preserva de la humedad se encontrará con que no responde. Arránquelo con unas pinzas y sustituya la batería lo antes posible. Evitará males mayores.

Examina bien los niveles de líquidos del coche para pasar el invierno

Continuamos dando importancia a los niveles de líquidos del coche, sobre todo en invierno, ya que sin alguno de ellos corremos el riesgo de quedarnos tirados en algún camino y, lo que es peor, que el coche no pueda frenar y con ello sufrir un accidente. A continuación explicaremos más a fondo la importancia de cada uno de los líquidos nombrados.

Aceite

Si el aceite de su coche no está en buen estado o incluso si no fuese el adecuado, dependiendo de la temperatura podría incluso llegar a congelarse. Es una anomalía muy difícil de detectar pero el coche arrancará con mucha dificultad y la emisión de humos será de un color y olor diferente. Deja el vehículo en ralentí un buen rato antes de iniciar la marcha y acelera de forma progresiva y suave.

Refrigerante

Si no dispone de garaje para el vehículo y además tiene poco anticongelante y las temperaturas son bajas, también podría congelarse. Sustituya el líquido cada 50.000 kilómetros o cada 3 años ya que, de lo contrario, el líquido podría aumentar de volumen y reventar partes internas del motor del vehículo como por ejemplo algunos manguitos, convirtiendo el descuido en una cara avería.

Frenos

Como los demás líquidos del coche, en invierno, al arrancar es indispensable esperar unos pocos minutos a que el motor y sus fluidos principales (aceite, liquido de dirección, frenos, etc) alcance un mínimo de temperatura, pues de lo contrario y empezar a rodar con el motor y los fluidos extremadamente fríos daña severamente todas aquellas piezas móviles del motor.

Limpiaparabrisas

El líquido del lavaparabrisas hay que comprobarlo, tinene que aguantar en estado líquido unos cuantos grados bajo cero, de lo contrario se va a congelar y será totalmente inservible hasta pasado un buen rato, cuando el calor del motor lo derrita.

Electrónica, el coche y el invierno

Durante esta época del año puede que se humedezcan algunas partes del vehículo, incluso del sistema electrónico. Normalmente si a lo largo del día recibe mejor temperatura podría secarse por si solo pero al menor aviso del cuadro de mandos lo más conveniente será acercarse a un taller para su secado y evitar averías posteriores derivadas de dicho inconveniente.

Luces

En esta época del año las bombillas se funden con más facilidad, justo en la época del año que más las necesitamos por las pocas horas de luz con las que contamos. Es complicado pero se puede aprender a cambiar las bombillas.

Además, no olvides llevar siempre el juego de luces correspondiente para poder sustituirlas incluso antes de una sanción de tráfico.

Importante en días de niebla, llevar las luces antiniebla de su vehículo si quiere ahorrarse una sanción de 200 euros.

Las condiciones meteorológicas del invierno y las condiciones de la calzada son en ocasiones extremas, por eso el cuidado de su vehículo también ha de ser extremo con el fin de circular siempre con las mejores condiciones de seguridad que pueda ofrecerle su coche.