Los que con frecuencia viajamos en tren entre España y Portugal, sabemos que la oferta de transporte ferroviario está en mínimos.
Por ejemplo, si se adquiere el título de viaje del tren Lisboa-Madrid a través de la página Web de Renfe en su formato electrónico, éste no es legible a los controladores de la compañía de trenes portuguesa.
Problema de codificación.
La comunicación ferroviaria con Portugal se limita a algunos trenes que circulan entre Galicia y Norte de Portugal y las dos grandes líneas, Lisboa-Madrid y Lisboa-Paris.
Al lado de esta realidad nos encontramos con que cada vez son más los viajeros que llegan a la Península por vía terrestre, y que continúan moviéndose por vía terrestre durante su estancia, incrementando considerablemente los viajes en tren y en el propio vehículo.
Un dato que corrobora esta afirmación es que la Autopista Camino de Santiago, que atraviesa la Península en su mitad Norte de Este a Oeste, y viceversa, ha visto este verano triplicar el número de coches.
Detrás de este fenómeno, a nadie se le escapa, están los atentados que están haciendo aumentar enormemente el número de turistas en España y Portugal, resguardados de la vorágine terrorista y bélica que afecta el área mediterránea, a la que se sumó a mitad del verano el terremoto en Italia, que vino a acrecentar aún más la afluencia de viajeros a la Península.
Así que en el trasfondo de este accidente existe una causa estructural de envergadura que exige que las autoridades de España y Portugal se pongan a trabajar arduamente en la mejora de sus comunicaciones ferroviarias.
Al hilo de esta noticia y de su análisis, el lector podrá comprender en una óptica amplia, la accidentablidad ferroviaria.
Avata se hace eco una vez más del caso Alvia acaecido en Angrois en el 2013 y en en el que nuestra Fundación estuvo presente desde los primeros momentos, asistiendo de urgencia a las víctimas, a las que fue prestado apoyo por parte de los psicólogos de Avata.
Ayudamos también a crear la primera plataforma de afectados, la “Asociación Víctimas Alvia 01455″.
De nuestra presencia en Angrois el 24 de julio fuimos atacados por el periódico El Pais.
El paso del tiempo ha venido en apoyo de las víctimas y de Avata.
Recientemente, la Comisión Europea ha solicitado reabrir la investigación de aquel accidente ante la falta de independencia del informe existente, que atribuye las causas a un “fallo humano”.
En el presente artículo, Avata quiere ratificar una vez más que detrás de un accidente ferroviario se encuentran causas estructurales, y que los políticos y altos responsables no pueden lavar sus manos usando a un maquinista como chivo expiatorio ni a las víctimas descubiertas en su derechos.



