
- ¿Cómo y cuándo comenzaste a trabajar con Fundación AVATA?
Comencé a trabajar con la Fundación Avata en el año 2012 como abogada colaborador.
- ¿Cuál es tu mayor motivación a la hora de ayudar a las víctimas de accidente de tráfico a través de la Fundación?
Lo que me mueve a ayudar a las víctimas es ser útil para una persona que ha sufrido un accidente y que no sabe cómo actuar.
Son muchas las dudas que pueden surgirle ya que no tiene por qué conocer los pasos a dar. Así, nuestra motivación es, en la medida de lo posible, poder ayudar tanto a una víctima de un accidente, como a sus familiares. De esta forma intentamos colaborar, en primer lugar desde la prevención, ya que es importante que las personas puedan tener una formación correcta acerca de cómo conducir su vehículo e incluso transitar como peatón para poder evitar accidentes de tráfico. Y por otro lado, ya desde el momento en el que se ha dado un siniestro, también es importante que las víctimas sepan que procedimientos han de seguir, así como a quien acudir y sobre todo, solventar todas las dudas que pudieran surgirles.
Otra de nuestras motivaciones es poder conseguir entre todos, poco a poco grandes cambios como la disminución en el índice de accidentados o incluso cambios a nivel normativo o de señalización viaria ya que muchos de los problemas parten de ahí.
- ¿Qué ayuda proporcionáis al accidentado desde la delegación de Asturias?
En general la Fundación AVATA de Ayuda al Accidentado ha tenido y tiene múltiples iniciativas en todos los ámbitos, entre otras la realización de charlas de sensibilización viaria destinada a todos los sectores de edad y ámbitos de la sociedad. También la organización anual de un acto conmemorativo a las víctimas de los accidentes de tráfico, o la colaboración en múltiples eventos relacionados con la seguridad vial, entre otras muchas.
En mi caso concreto mi función es resolver todas las posibles dudas a nivel jurídico que pueda surgir a una víctima de un accidente así como gestionar dicho accidente de la forma que sea más correcta y beneficiosa para la víctima.
También colaboro a la hora de impartir las charlas que anteriormente mencionaba acerca de la sensibilización viaria y en general en todo aquello en lo que pueda ser de ayuda.
- ¿Cuál ha sido el “caso” más duro con el que has trabajado?
El caso más duro en el que he trabajado fue una accidente que consistió en que una persona de forma unilateral, se salió de la vía cayendo por un desnivel de tres metros con su coche, provocándole, desgraciadamente, una serie de importantísimas lesiones neurológicas que aun hoy en la actualidad le impiden desarrollar totalmente su vida normal, teniendo que ser asistido en todo momento por un tercero.
Este puede ser el caso más dramático con el que me he enfrentado, encontrándome una vez más frente a la absoluta falta de información por parte de los familiares de la víctima de cómo actuar o que pasos dar. Desde Avata se le dio toda esa información y le marcamos y acompañamos en todos los pasos que fue dando.
- ¿Qué crees que diferencia a la Fundación AVATA de otras fundaciones/asociaciones de ayuda al accidentado?
La Fundación Avata tiene un objetivo, que es ayudar a las víctimas de un accidente de tráfico, pero yo creo que el punto que marca la diferencia con otro tipo de fundaciones es, por un lado, el trato humano y cercano que se procura dar a la víctima y, por otro lado, que Fundación Avata trabaja desde todas las posibles vertientes, es decir, desde la prevención y la acción cuando ya ha ocurrido un accidente, hasta la ayuda de los familiares de las posibles víctimas tanto desde el punto de vista médico, jurídico e incluso psicológico, yo creo esa es la principal diferencia de Avata, que intenta trabajar desde todas las perspectivas y siempre con el mismo objetivo, que es ayudar.

