En los últimos años, son muchos los accidentes que se desencadenan, derivados de una conducta “Kamikaze”, a través de este post vamos a analizar esas situaciones, intentando buscar un por qué, a esas actitudes por parte de ese tipo de conductor. Y como debemos reaccionar si nos vemos inmersos en situaciones de ese tipo.
En primer lugar, ¿de dónde proviene la palabra kamikaze?, es un término de origen japonés utilizado por primera vez por los traductores estadunidenses para identificar los ataques suicidas por los pilotos de la Armada Imperial Japonesa. Sin embargo, la palabra y el mito kamikaze se originan en el s. XIII cuando una flota procedente de Mongolia bajo el mando de Kublai Khan se dirigía hacia las costas japonesas con el objetivo de invadir el país en el año 1281. En la actualidad, el significado y uso de este término se ha extendido a lo largo de todo el mundo, y suele aplicarse sin mucho rigor a todo tipo de ataques suicidas.
En el ámbito que nos ocupa, la Seguridad Vial, el término “Kamikaze” se atribuye al conductor que circula en sentido contrario a la marcha, arriesgando su vida y la de los demás usuarios de la vía. La DGT les atribuye las siglas CCC (Conductores en Condición Contraria). Las estadísticas existentes nos revelan datos escalofriantes, al año, 140 accidentes tienen su origen en este modus operandi, siendo que de los mismos resulta una media de entre 25-30 fallecimientos. Ante cualquier accidente siempre nos hacemos la misma pregunta POR QUÉ? “Qué derecho tiene una persona a decidir cuando acaba mi vida? Porque si yo voy circulando correctamente tengo que sufrir las consecuencias de la imprudencia de otra persona ¿ “ Preguntas que suenan en la cabeza de toda víctima, y que tienen una fácil respuesta PORQUE LA SOCIEDAD NO ESTA CONCIENCIADA CON LAS CONSECUENCIAS QUE SE DERIVAN DESPUES DE UN ACCIDENTE.
En el caso de los Kamikazes, los perfiles y circunstancias varían, podríamos realizar la siguiente clasificación:
-“El despistado”, aquel que se incorpora a una autovía o autopista contra dirección, bien por una mala señalización o bien por un despiste. Aquí también encajamos a los extranjeros, quienes representan el 20% de los accidentes. En estos casos si ha habido un despiste, se debe parar el coche lo más pegado al guardarrail, lo antes posible, dada la peligrosidad que entraña la situación. Ponerse el chaleco reflectante y abandonar el coche para ponerse a salvo. Llamar a la policía y no tratar de correr por el carril o cruzar la autopista. No hay que tratar de dar la vuelta en plena autopista en ningún momento ni cruzar los carriles para llegar al arcén. Los vehículos por la autopista circulan a alta velocidad y podría ocasionarse un grave accidente.
- “El adicto al riesgo”.- Personas que sienten la necesidad de vivir estas situaciones, que disfrutan con esas sensaciones de sentir la “muerte” de cerca. En este aspecto, también podemos integrar a los que ganan dinero (derivado de las apuestas) generando este tipo de espectáculos. El perfil de este Kamikaze, es de una franja de edad joven de entre 25-40 años., y con poder adquisitivo dado que suelen ser vehículos de alta cilindrada. Situaciones que creen controlar, yo creo que se sienten como Vim Diesel en The Fate of the Furious, pretenden imitar lo que ven, no diferenciando la realidad de la ficción, realidad que asumen cuando ya es tarde, cuando el asfalto ha escrito el fin o el cambio de una vida inocente.
- Irresponsabl– Aquel que una vez ingerido alcohol o drogas decide conducir, y por efecto de dichas sustancias lo hace de forma contraria a la marcha. Estos representan el 25% de los accidentes y generalmente es en horario nocturno.
– Delincuentes.- En este caso se derivan este tipo de acciones “Kamikazes” durante el acto de huida, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad u otra autoridad.
– Suicida.- Utiliza el Vehículo a motor como medio para quitarse la vida, sin importarle la vida del resto de personas que en ese momento están en la vía.
– Desequilibrado.- Personas con sus capacidades psíquicas alteradas que disfrutan viendo sufrir al resto, por lo que buscan provocar miedo en otros conductores y así alimentar su estado anímico de forma positiva.
Como podemos prevenir estas situaciones? Existe tecnológica cuya finalidad es detectar estas situaciones. La empresa Prols especializada en la fabricación de balizamiento y componentes para la seguridad vial ideo un sistema anti kamikazes, un dispositivo capaz de detectar cuando un vehículo circula en dirección contraria a la marcha a 200 metros de distancia, avisando al conductor de la maniobra realizada con un sistema luminoso, además de envío de un SMS a las autoridades o al centro de control de tráfico. Existe otra empresa granadina que ideo un dispositivo anti-kamikazes de control de vehículos en contra-dirección, con un mecanismo en forma de pinchos sobre el asfalto para los vehículos que utilicen el sentido incorrecto. Ideas, que no se han llevado a la práctica, ni perfeccionado. Los fabricantes de vehículos también tomaron nota de este problema para incluir dentro de sus modelos algún sistema para evitar la circulación en sentido contrario, y así, marcar diferencias respecto a otros fabricantes. De hecho, una de esas primeras marcas fue Nissan con su sistema denominado IT- Assisted Road Information System que mediante utilización de mapas y posición de GPS era capaz de avisar al conductor sobre el posible itinerario incorrecto o equivocado. Un problema resuelto a medias ya que además de que es necesario llevar instalado el navegador GPS en el vehículo, dicho sistema, sólo advierte al conductor que hace un mal uso de la carretera pero no al resto de conductores. Mercedes Benz, presento su propio sistema específico anti-kamikazes en el que evita que los conductores circulen en sentido contrario por error. Su nuevo sistema de seguridad, integrado con el dispositivo de reconocimiento de señales identificará aquellas señales que indiquen sentido prohibido, es decir, entrada prohibida (R-101) para alertar al conductor con tres señales acústicas a la vez que se enciende la advertencia correspondiente en el tablero de a bordo.
Hoy en día, yo diría que a falta de estos dispositivos, en nuestras vías habría que ser muy riguroso a la hora de establecer e incorporar la señalización, asegurando su VISIBILIDAD y CLARIDAD para todos los usuarios, así como, trabajar en la elección de un dispositivo efectivo para evitar estas situaciones, y sus consecuencias. En los tiempos que corren donde la tecnología está presente en cada uno de nuestros movimientos, creo que los usuarios de la vía debemos de gozar de esa seguridad; que mayor inversión hay, que salvar la vida de una persona, o mejor dicho y aplicando los datos existentes, de 140 personas al año?. En Galicia por ejemplo, han tomado medidas en algunas carreteras, como en el tramo de la A-6 (Lugo)
reforzando la señalización con indicadores mucho más luminosos y visibles, también se han colocado más pivotes y balizas reflectantes.
Si alguno de vosotros habéis sufrido un accidente, a “toro pasado”, quizás no os podéis explicar esa reacción rápida que os salvo la vida, ese volantazo que os hizo esquivar el obstáculo y os salvo de sufrir un accidente……. reacciones que tenemos pero que sin embargo, realizamos sin mucho análisis porque no disponemos de tiempo para ello. Pues bien, si nos encontramos con un “kamikaze” por nuestro carril, las reacciones deben ser rápidas y eficaces debemos tener más claro lo que no debemos hacer, casi más, que lo que debemos hacer. Si lo vemos llegar debemos de accionar la luz de cruce y las de antiniebla, para que el vehículo que circula en sentido contrario te vea más fácilmente. Hay que evitar el deslumbramiento: no des ráfagas. No debemos dar un frenazo brusco y repentino ni reducir la velocidad de forma brusca, dado que los conductores que vengan detrás podrían adelantarte sin saber el peligro con el que se van a encontrar. Debemos apartarnos hacia la derecha, hacia el arcén y parar accionando las luces de emergía y avisar a la Guardia Civil lo antes posible.
Que consecuencias se derivan para el “infractor” ¿Esta acción está penalizada en nuestro Código Penal en su artículo 381 que recoge “1. Será castigado con las penas de prisión de dos a cinco años, multa de doce a veinticuatro meses y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante un período de seis a diez años el que, con manifiesto desprecio por la vida de los demás, realizare la conducta descrita en el artículo anterior.
- Cuando no se hubiere puesto en concreto peligro la vida o la integridad de las personas, las penas serán de prisión de uno a dos años, multa de seis a doce meses y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por el tiempo previsto en el párrafo anterior” (Artículo 380 “1.El que condujere un vehículo a motor o un ciclomotor con temeridad manifiesta y pusiere en concreto peligro la vida o la integridad de las personas será castigado con las penas de prisión de seis meses a dos años y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta seis años”. Se tipifica como conducta “temeraria”, evidentemente si el infractor se enfrenta a estas penas es porque ha sido afortunado, ya que la peor consecuencia de un accidente no es esta, sino perder la vida. Pero y el usuario que circulaba correctamente y sufrió las consecuencias? ¿Estas penas resarcen realmente esta conducta y las consecuencias? Resarce que una persona, pierda su independencia en un segundo?, ¿ que incurra en múltiples gastos para recuperarse del daño causado???. A mi entender, no es justo, y se deberían de endurecer mas las penas, pero quizá ese tema es merecedor de un post, independiente.
Sobre el papel, es muy fácil analizar esta dinámica de accidente, decir cómo actuar y cómo reaccionar pero cuando se vive la situación, el miedo nos bloquea, nadie puede decir ni asegurar cómo reaccionará, por ello espero que no tengáis que vivir una situación así, y ante todo mantener la calma y pensar en una solución lo más segura posible.
“Debemos respetar la vida de los demás”
Fdo.- Gema Rodriguez Garcia

