En relación al accidente de autobús acaecido hoy en Fuenlabrada la Fundación Avata quiere mostrar su apoyo a las víctimas y llamar la atención acerca de las estadísticas más recientes que revelan que más de 30 000 personas fallecen en las carreteras europeas cada año, y 1,7 millones resultan heridas. No menos de una cuarta parte de estas muertes se estima son causadas por el uso de alcohol asociado a la conducción. Si bien el alcohol es de lejos la más prevalente  y bien documentada substancia pisco activa que afecta a los conductores, la preocupación ha ido aumentando en relación a las muertes en carretera causadas por el uso de drogas ilícitas o psicofármacos.

índiceLos efectos de cada droga son diferentes dependiendo en cómo ellas actúan en el cerebro. Por ejemplo, la marihuana puede atrasar el tiempo de reacción, deteriorar las facultades para juzgar el tiempo y la distancia y disminuir la coordinación motora. Los conductores que han usado la cocaína o la metanfetamina pueden ser agresivos e imprudentes cuando conducen. Ciertos tipos de sedantes, llamados benzodiacepinas, pueden causar mareos y sueño. Todas estas deficiencias pueden llevar a colisiones de vehículos.

La memoria que anualmente realiza el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencia Forenses a conductores fallecidos, en 2015 el 43,10% de los conductores analizados dio positivo en alcohol, drogas y/o psicofármacos.

Fuentes:
European Monitoring Centre for Drugs and Drugs Addiction
National Institute of Drug Abuse
DGT
Fundación Avata de Ayuda al Accidentado