Un análisis de la Fundación Avata concluye que existen tres factores principales: (a) disminución del las inversiones en mantenimiento e infraestructuras causado por el parón político al que la sociedad española se ha enfrentado el presente año. (b) Aumento del turismo, en toda la Península, incluido Portugal.
Es sabido que en la conducción existen factores idiosincrásicos no determinados por las normas de circulación. Conducir en un país en el que no se reside habitualmente hace incrementar el riesgo de accidentes. Además, ha existido un aumento importante del número de vehículos que han atravesado la Península Ibérica con destino a Portugal con fines turísticos. Asimismo, 2016 se caracterizó en relación a los precedentes por un alto número de puentes. Ello, unido a una climatología con muchos días de sol, ha favorecido el aumento de desplazamientos, ergo la posibilidad de accidentes. (c) Otro factor a señalar es la distracción causada por los teléfonos móviles. Este factor, merece una investigación cuidada, pues puede ser el elemento clave que haga entender la inversión en la tendencia a la baja de los año precedentes que se ha roto en 2016. En efecto, se está detectando un aumento significativo de los choques frontales en carreteras secundarias asociados a las distracciones causadas por el uso del móvil. Otro dato que hace reflexionar es que en general en la Unión Europea está invirtiéndose la tendencia a la baja en la accidentabilidad vial. Es posible que exista en toda la UE un factor común a este hecho, y que ésta sea el uso imprudente de los móviles durante la conducción.
En conclusión, una bajada de guardia en el mantenimiento de carreteras, la siniestrabilidad ligada al ocio, aumento del turismo exterior y de los desplazamientos internos por el número de puentes y buena climatología, y las distracciones causadas por el teléfono móvil, podrían ser las causas principales del preocupante del aumento de la mortalidad en carretera en este 2016 que ahora finaliza.

