avata-el-digital-de-asturias-360x245En los últimos tiempos está siendo habitual escuchar o leer noticias sobre la realización de carreras ilegales en diferentes puntos de nuestra comunidad. Asturias, por la condición de sus carreteras, se está convirtiendo en todo un escenario de “Fast and Furius”.

En los primeros meses del año, ya tuvimos conocimiento de las organizadas en Gijón en la AS-II, comprendido entre las rotondas del Alcampo y el Marieva Palace – ahí se identificó a principios del mes de Abril a 70 personas participando en una de estas competiciones-, en la carretera del Piles al Infanzón y en la AS-248, que une Gijón y Pola de Siero. Los participantes están a la última en tecnología, consultando aplicaciones para detectar dónde hay controles policiales. De esta forma los organizadores saben dónde pueden acudir sin riesgos. Pero ¿y el resto de los usuarios?

 

Al resto nadie nos avisan de que en esos tramos se están llevando a cabo carreras de este tipo, por lo que si tenemos la mala suerte de pasar por dicha vía, nuestra vida correrá grave peligro. Juegan con la vida de los demás de forma “gratuita”. Estas acciones, también tienen su público, el cual, si nos dejamos llevar por la gran pantalla, pensaremos que van a realizar sus apuestas, pero parece ser que en la vida real funciona de otra forma.

Según investigaciónes de la Guardia Civil, acuden sólo a ver las mismas, lo que nos lleva a pensar, que dado el morbo que tienen estas carreras, se acude para ver si ocurre algo, como siempre pasa en este país. Estos “espectadores” son igualmente responsables de dichas acciones, al aplaudir estos actos y alimentar el ego de sus participantes.
Desde la Fundación condenamos estas acciones, puesto que no solo se pone en peligro la vida de las personas que participan en esas carreras, sino del resto de los usuarios que ignoran que se van a encontrar con ellas en su vuelta a casa después de un duro día, o al regresar una cena en familia ect….. NADIE TIENE DERECHO A DECIDIR SOBRE LA VIDA DE OTRAS PERSONAS.
Esta semana nuevamente conocimos otra noticia al respecto. En esta ocasión los protagonistas, no solo realizaron acciones delictivas contra la seguridad vial, sino que orgullosos de dicha acción, grabaron su “propia película”. Algo que también parece estar de moda, exhibiendo en las redes sociales con orgullo su valentía. En este caso, la carretera donde se grabo era de extremada peligrosidad, por sus curvas, y las viviendas anexas a la vía, con adelantamiento a vehículos ajenos a lo qué estaba ocurriendo. ¿Qué le puede pasar a una persona por la cabeza para semejante acción?. A esto tenemos que sumar que hay una persona circulando detrás, grabando, por lo que infringiendo de igual forma la normativa vigente.
El final de la película fue salida de vía del vehículo con cuantiosos daños materiales y herido su conductor, nada, para lo que podía haber sido. Esperemos que todo el peso de la Ley caiga sobre ellos, así como sobre otras personas que realizan acciones semejantes. Quien presencie carreras de este tipo, o cualquier acción similar debería denunciarlo a las autoridades competentes, están acciones NO DEBEN DE SER APLAUDIDAS sino DENUNCIADAS.
La mejor forma de hacer entender a estas personas, las consecuencias de su conducta es que conozcan lo que hay tras un siniestro, personas de su edad que han visto truncados sus sueños en un minuto. Así como prohibirles la conducción de vehículos a motor.

 

Fdo.-Gema Rodriguez García. Fundación AVATA de Ayuda al Accidentado, Delegada en Asturias.