Vehículos de transporte público

Ese «acordeón» de goma que serpentea en el centro de algunos autobuses urbanos no es solo una curiosidad de ingeniería: es la clave que permite a un vehículo de casi 18 metros girar en calles diseñadas para coches de 4. Y también es la razón por la que, cuando ocurre un accidente, la reclamación de responsabilidad puede complicarse más de lo habitual.

Te explicamos cómo funciona realmente el sistema de giro de un autobús articulado y qué cambia, a nivel legal y de seguro, cuando se produce un siniestro en uno de estos vehículos.

Dos vehículos unidos por un fuelle: así funciona el giro

Un autobús articulado no es, en realidad, un único vehículo rígido, sino dos módulos unidos por una articulación central (comúnmente llamada «fuelle» o «acordeón») que permite que ambas partes se muevan de forma relativamente independiente entre sí. Esta unión es la que hace posible que un vehículo de entre 18 y 24 metros de longitud pueda tomar curvas cerradas en entornos urbanos sin necesitar el espacio de giro de un camión articulado de mercancías.

A diferencia de un turismo, donde solo giran las ruedas delanteras, en muchos autobuses articulados modernos también existe un sistema de dirección asistida en el eje trasero, que corrige automáticamente la trayectoria del módulo posterior para que no «corte» la curva ni invada el carril contrario, reduciendo así el riesgo de golpear otros vehículos, mobiliario urbano o peatones en el interior del giro.

Por qué existen: capacidad sin multiplicar vehículos

Un autobús articulado puede transportar habitualmente entre 150 y 180 pasajeros, frente a los 80-100 de un autobús urbano estándar de 12 metros. Esta capacidad los convierte en la solución preferida para líneas de alta demanda, como los sistemas de autobús de tránsito rápido (BRT) que existen en varias ciudades españolas, permitiendo mover a más viajeros sin necesidad de duplicar el número de vehículos y conductores en circulación.

El precio de esta capacidad es una mayor complejidad de conducción: el conductor debe gestionar la trayectoria de un vehículo mucho más largo, calcular con más margen los espacios para girar y prestar especial atención a la zona de la articulación, donde se pueden producir pinzamientos si un pasajero se encuentra de pie sobre el fuelle durante una maniobra brusca.

Qué cambia legalmente si hay un accidente

Como pasajero de un autobús, tu situación legal en caso de accidente es, en general, muy favorable: el artículo 1.1 del Real Decreto Legislativo 8/2004 establece que el conductor responde de los daños causados con motivo de la circulación, y solo queda exonerado si demuestra que el accidente se debió exclusivamente a culpa del propio pasajero o a fuerza mayor ajena a la conducción. Esto significa que la carga de probar que no hubo negligencia recae sobre la empresa de transporte y su aseguradora, no sobre ti.

Esto aplica tanto si el accidente es una colisión con otro vehículo como si se trata de una caída durante la marcha, por ejemplo, a causa de un frenazo brusco o de una curva tomada a velocidad excesiva, algo especialmente relevante en la zona del fuelle, donde el movimiento entre los dos módulos es más pronunciado.

Además de la vía de responsabilidad civil, como pasajero también estás protegido por el Seguro Obligatorio de Viajeros, una cobertura específica e independiente del seguro del vehículo, que indemniza por daños corporales sufridos durante el trayecto con independencia de quién resulte responsable del siniestro.

ElementoAutobús estándarAutobús articulado
Longitud aproximada12 metros18-24 metros
Capacidad de pasajeros80-100150-180
Sistema de giroEje delanteroArticulación central + eje trasero asistido
Zona de riesgo específicaNo aplicaFuelle central (pinzamiento, desequilibrio)

Como pasajero de un autobús, sea articulado o no, la ley presume la responsabilidad de la empresa de transporte: es ella quien debe demostrar que no hubo negligencia, no tú quien debe demostrar que la hubo.

Regla AVATA

Si sufres una caída o lesión en un autobús articulado, procura anotar mentalmente en qué zona exacta del vehículo te encontrabas (delante, detrás o sobre el fuelle central), ya que esta zona concreta puede ser relevante para el informe técnico del accidente. Solicita siempre el parte de la empresa de transporte y, si es posible, los datos de contacto de otros pasajeros que puedan actuar como testigos.

Qué hacer si sufres un accidente en un autobús articulado

☐ Pide asistencia sanitaria en el momento, aunque los síntomas parezcan leves

☐ Solicita el parte del accidente a la empresa de transporte

☐ Anota la línea, la hora y la matrícula del vehículo

☐ Recoge el contacto de testigos presentes en el autobús

☐ Consulta con un abogado especializado antes de aceptar cualquier oferta de la aseguradora

Preguntas frecuentes

¿Por qué algunos autobuses tienen ese «fuelle» central?

Porque el vehículo está formado por dos módulos unidos por una articulación central, lo que le permite alcanzar hasta 24 metros de longitud y girar en calles urbanas sin necesitar el espacio de un vehículo rígido de ese tamaño.

¿Tengo derecho a indemnización si me caigo en un autobús articulado por un frenazo?

Sí. La ley presume la responsabilidad del conductor y de la empresa de transporte salvo que se demuestre culpa exclusiva del pasajero o fuerza mayor, con independencia de si el accidente fue una colisión o una caída durante la marcha.

¿Qué es el Seguro Obligatorio de Viajeros?

Es una cobertura específica e independiente del seguro del vehículo que indemniza por daños corporales sufridos por los pasajeros durante el trayecto, con independencia de quién resulte responsable del accidente.

Para saber más:

Autocares escolares: la normativa de seguridad que protege a los menores: ver artículo

Las tres vías de reclamación tras un accidente de tráfico: ver artículo

Boletín Oficial del Estado (BOE), Real Decreto Legislativo 8/2004: consultar

¿Has sufrido un accidente o una caída en autobús?

En Fundación AVATA ofrecemos ayuda al accidentado totalmente gratuita. Un abogado especializado en accidentes de tráfico puede analizar tu caso, incluidas las particularidades de un autobús articulado, y ayudarte a reclamar la indemnización que te corresponde.