Un accidente fue la lección de vida que activó en Alejandro Rancho, Presidente de la Fundación Avata, la puesta en marcha de la empresa en el año 2002. «Cuando tienes un grave accidente la vida te da un segunda oportunidad y, después de 3 años de rehabilitación y 5 de procedimiento, decidí vincular de una forma definitiva mi vida a ayudar a los demás. Es una situación a la que por desgracia se enfrentan demasiadas personas».
Desde los orígenes de Alejandro de camino al colegio buscando personas que necesitasen su ayuda, hasta su incorporación a la Guardia Civil en el año 89, el leonés dedicó su tiempo a instruirse como servidor público, un don que aún hoy le acompaña. Su interés por los demás y el propósito de ayudar en la justicia del daño causado, sigue intacto.
«Durante mis años ejerciendo en el cuerpo, lo que peor llevaba era poner multas. En 13 años pocas dos infracciones se encontraron con la firma de Rancho. Siempre prefería prestar servicio al ciudadano, sensibilizar y formar. Ese era mi orden. Me gustaba trabajar en el entrono rural porque allí se ayudaba más a la gente», Recuerda Alejandro ya desde la Unidad GRS, último destino que ocupó en la benemérita.
Fue entonces, siendo Guardia Civil y a lomos de una moto de gran cilindrada,cuando en el año 96 un accidente deja secuelas físicas y sociales en Alejandro, y decide olvidar dando un paso más en la ayuda de los demás, y creando AVATA. La Fundación lleva hoy en su misión la sensibilización, el compromiso y la participación activa del conjunto de la sociedad en la erradicación de los accidentes de tráfico y sus consecuencias.
«Durante meses visité a nivel nacional organismos y profesionales relacionados con las víctimas de accidentes de tráfico hasta que diseñé el modelo AVATA. Tenía claro que iba a vincular mi vida con el accidentado de tráfico pero no sabía como hacerlo, entonces absorbí los proyectos más solidarios y mejor desarrollados en España, desde mi punto de vista, y fundé AVATA. Hoy somos un referente nacional y organismos públicos como la DGT cuenta con nosotros para proyectos de sensibilización y formación lo que nos motiva y actualmente estamos creando una asociación nacional de organizaciones como AVATA, para la mejor defensa de las víctimas, pero aunque satisfechos hasta aquí, el objetivo de AVATA está por cumplir. Mientras haya una víctima que no esté adecuadamente atendida, nuestro objetivo no se cumplirá», matiza el responsable de la Fundación desde su despacho en la Av. Ordoño II en León.
La discapacidad no es el fin, la discapacidad abre otras puertas. Fundacion Avata Centro Especial de Empleo
Una visita a ASPAYM, en el 2002, con el objetivo de colaborar en la búsqueda y generación de empleo para personas con discapacidad concluyó con la clasificación de la Fundación como Centro Especial de Empleo. «Defendíamos y defendemos los derechos de las víctimas de accidente de tráfico y teníamos claro que trabajar en un entorno con personas con discapacidades nos acercaría al problema de las vícitimas de accidentes de tráfico con secuelas que nos encontrábamos en nuestros expedientes. A partir de ahí nos desarrollamos como centro especial de empleo y actualmente siendo socios de CONACE en 6 federaciones de distintas comunidades autónomas, trabajamos con Ayuntamientos y organizaciones como la ONCE reinsertando a las víctimas en la sociedad, fin último de la misión AVATA. No conozco una forma de reinserción social mejor que el empleo», concluye Alejandro Rancho sobre la misión de la Fundación en este sentido.
Aunque satisfecho con el desarrollo del Centro, el presidente de la Fundación sostiene que se debe crear más empleo en este sentido y se lamenta de los recortes de los últimos años que han acabado con puestos de trabajo, asegurando que cada trabajador que se pierde es «una desgracia». «Como Centro Especial de Empleo hemos acumulado experiencia durante estos años y hemos aprendido mucho y confiamos en un escenario positivo durante los próximos años para continuar creando empleo en toda España pero mientras haya un solo despido nos estaremos alejando de los objetivo del Centro y actualmente hay demasiados demandantes de empleo con discapacidad», confiesa Rancho.
Queremos hacer un repaso con el presidente de la Fundación AVATA de un condicionado general tipo de las compañías de seguros y antes de que el tiempo se eche encima, Alejandro Rancho tiene tiempo para desmembrar la disposición novena de la Ley 6/2014, de 7 de Abril sobre responsabilidad en accidentes de tráfico por atropellos de especies cinegéticas. «Es una injusticia. Hoy una víctima de estas características puede quedar con graves secuelas en un accidente de estas características y se ha buscado además la ruina. Si el Medio Ambiente es de todos, todos debemos preservarlo y soportar sus consecuencias no sólo la víctima del accidente que bastante le ha ocurrido. Las circunstancias que exige el Real Decreto para amparar al accidentado es una lotería. Las aseguradoras se han impuesto más beneficios con las mismas coberturas y es evidente que las coberturas se han visto alteradas», Concluye Alejandro pero, antes de despedirse apresurado, tiempo para explicar que, una de las líneas de negocio más importantes de las compañías de seguros es, el «ahorro de siniestro», y matiza de nuevo el trabajo de la Fundación en ese sentido.«En AVATA somos un equipo profesional y dispuesto a trabajar por cada accidentado buscando la justicia y recuperando la vida de las víctimas», explica el presidente de la Fundación.
Actualmente la Fundación AVATA trabaja en la expansión de la misma para que llegue su mensaje a la Comunidad de Madrid y también en la creación de un Centro Especial de Empleo en Castilla La Mancha. San Sebastián, Palma de Mallorca, Valencia y Castellón son próximas provincias que Alejandro Rancho anuncia en su afectuosa despedida.

