A diario son muchas las personas que hacen de la actividad de conducir su medio de vida, su oficina va sobre ruedas. Una actividad sin duda estresante porque va supeditada a horarios de entrega, cansancio, imprevistos que pueden surgir , variaciones del itinerario, cambios climatológicos, averías etc.
En el marco legal se define “Conductor profesional” como toda persona provista de la correspondiente autorización administrativa para conducir, cuya actividad laboral principal sea la conducción de vehículos a motor dedicados al transporte de mercancías o de personas, según la Ley 17/2005 el 19 de Julio.
La legislación es muy estricta respecto a este colectivo, se hace un seguimiento exhaustivo del cumplimiento de sus periodos de descanso mediante los tacografos, el límite de alcoholemia es más reducido y también los límites de velocidad. Medidas todas ellas lógicas y necesarias que van encaminadas a su seguridad.
Es cierto, que el control de los periodos de descanso no fue una medida con buena acogida entre las empresas y autónomos, dado que la entrega en tiempo récord, es una técnica de venta ofertada para atraer a mayores compradores; dejando en un segundo plano la seguridad del trabajador.
Los conductores profesionales realizan jornadas semanales de hasta 80 horas, muchas de ellas en horarios nocturnos, sin realizar los descansos necesarios, con una alimentación incorrecta por su actividad, sometidos a un nivel de estrés alto dado los plazos de entregas. Al año son muchos los accidentes que tiene como causa “la fatiga” o “solomnencia”, la cual hace que el nivel de concentración en la vía disminuya, y radique en el peor de los finales. La fatiga podríamos decir que depende de dos factores: Sobrecarga física (por la postura sedentaria prolongada) y sobrecarga mental (estado de atención constante durante toda la jornada).
Después de dieciocho horas sin dormir, el rendimiento de un conductor es equivalente a llevar en la sangre la cantidad de alcohol máxima permitida.
Las nuevas tecnologías, sin duda alguna han ayudado a este colectivo a la hora de combatir el cansancio o fatiga, dispositivos electrónicos de detección de la atención del conductor que incorporan algunos modelos de camiones, u otros externos, como las gafas de sol Optalert que cumplen una función parecida; los de alerta por cambio involuntario de carril o los de detección de objetos en el ángulo muerto. Varias marcas, como DAF, MAN, Scania o Volvo Trucks, ya los tienen implantados en algunos de sus modelos.
En cuanto a los psicotécnicos realizados a este colectivo para la obtención o renovación del carnet, entendemos que deben ser mucho más exhaustivos, deberían de realizarse pruebas más especificas encaminadas a detectar cualquier enfermedad que pueda influir en la conducción, como por ejemplo una exploración oftalmológica, incluyendo una campimetría, una tonometría, una prueba de deslumbramiento, estudio de la Apnea del Sueño, enfermedad que hoy en día padecen muchas personas, y que en ocasiones no está diagnosticado. En definitiva estudios médicos más amplios, algo que no estaría mal que se extrapolara al resto de conductores.
En las últimas campañas de la DGT, nueve mil conductores profesionales fueron sancionados, por incumplir con la normativa vigente. Alarmante resulta el desglose de algunas de las infracciones cometidas, dado que dos mil denuncias se realizaron por incumpliendo de las horas de descanso, mil setecientas por exceso de velocidad, siendo que cuatrocientos treinta y cuatro conducían sin hacer uso del cinturón de seguridad. Hay que trabajar en ayudar a estos conductores a identificar las señales, que pueden provocar la pérdida de su vida o la de otro usuario de la misma. La fatiga y la solomnencia es experimentada por el 10% de estos conductores, y en muchas ocasiones se opta por bajar la ventanilla, subir el volumen de la radio, realizar movimientos inquietos, ect…. Pero cuando se experimente algunas de estas acciones la decisión más acertada es PARAR, y cuando se haya descansado retomar el viaje.
Antes de terminar este post, quisiera hacer una reseña especial a los conductores de furgoneta, los accidentes son bastante habituales en este colectivo de conductores profesionales, que se mueven entre el denso tráfico de las ciudades. Pero lo realmente, destacable es que es el medio más utilizado entre las empresas de transporte, dado que este medio no dispone ni de tacógrafos ni de limitadores de velocidad, por lo que ello conlleva a que pueden conducir muchas más horas al día o continuadas sin que las fuerzas y cuerpos de seguridad puedan verificarlo. Este hábito si le sumamos el resto de factores como los hábitos alimenticios, la velocidad ect…hace que estén expuestos a un índice de siniestralidad muy elevado. Sin obviar que el parque móvil de furgonetas tienen una antigüedad media de quince años.
Si eres conductor profesional, piensa que la entrega más importante te espera en tu casa, el cariño de tu familia. No les prives de ello, por una mala decisión.
FELIZ VIAJE
Gema Rodríguez García
Dirección Fundación

