Cuando percibimos que nuestra vida, o nuestro bienestar va a resultar alterado o perjudicado, o vivimos una situación de peligro, siempre nos vienen a la cabeza las palabras SOS, hoy he sentido curiosidad de conocer el origen de esas letras y su significado.

Esta forma de pedir auxilio no es solo en nuestro país sino que, es una señal internacional. Sus orígenes se remontan a principios del siglo XX, eligiéndose esas letras por ser las más sencillas y fáciles, dado que en aquellos tiempos se usaba el código Morse. Se utilizaron por primera vez en la conferencia internacional en Berlín en 1906. En código Morse  se pediría SOS, de la siguiente forma: Tres puntos, tres guiones, tres puntos, algo muy sencillo verdad? Esa es la explicación de porque se eligieron esas letras, eran las más fáciles de trasmitir y ante una situación  de emergencia hay que intentar que se recuerde ya que  no haya posibilidad de equivocaciones. Pero, esto no siempre fue así antes de las siglas SOS se empleaban otras en las trasmisiones telegráficas que eran CQD, que  en ingles correspondían a: Come, Quickly, Distress, que traducido seria “Vengan, Rápido, Problemas. Esta forma de comunicar nació en 1904 en la Compañía Marconi.

El significado de SOS, más reconocido (dado que hay varias versiones)  es Save Our Souls, que traducido seria “Salven nuestras almas”. Se suele pensar equivocadamente que la primera vez que se usó fue con el hundimiento del RMS Titanic el 15 de abril de 1912. Error, ya que otros buques anteriores la utilizaron, siendo el primero el Slavonia el 10 de junio de 1909. Lo que sí es cierto es que el Titanic contribuyó de forma definitiva a su popularización, y gracias al famoso barco paso a sustituir casi por completo al anterior código de socorro, CQD.

Estas siglas, también, están presentes en nuestras carreteras, en túneles y autopistas. En la red de carreteras españolas existen unos 4704 postes de emergencia, postes cuyo origen se remonta a 1982, y que en su nacimiento se convertían en un elemento fundamental para el usuario de la vía ante cualquier imprevisto, pero que en la actualidad ya se han hecho invisibles, o se han convertido en un simple elemento que nos recuerda el paso de los años y los avances tecnológicos; el  teléfono móvil e incluso los sistemas de SOS instalados en los vehículos han dejado a los postes en un segundo plano. Pero en mi opinión, no deben dejar de existir, dado que la tecnología siempre pude tener fallos, y tener un plan B, siempre traslada tranquilidad. La tecnología, nos hace vivir situaciones como problemas en la red, falta de cobertura, y no podemos obviar que existen personas que son reacias a la tecnología, no es un porcentaje muy elevado en la actualidad, pero existen, y se les debe proporcionar soluciones.

Según informes de la DGT las llamadas a través de estos postes han disminuido notablemente , la comparativa más llamativa existente es las 17000 llamadas recibidas a través de estos postes frente a los dos millones de llamadas que se recibieron a través del número de teléfono gratuito habilitado por la DGT para cualquier anomalía vial que el usuario sufra. Por cada llamada  mediante un poste, la DGT recibe 117 por vía de telefonía normal. De momento, esperemos que podamos seguir contando con su presencia en las carreteras, según la DGT el mantenimiento de dichos postes es mínima, por lo tanto su permanencia de momento parece no tener fecha de caducidad.

Es cierto que los que conocimos épocas, en las que la tecnología no estaba tan presente en nuestro día a día, no se nos pasan desapercibidos estos postes naranjas con las palabras SOS, si bien  las nuevas generaciones es muy probable que ni se planteen el funcionamiento de dicho mecanismo.

 Recuerda que ante un imprevisto en la vía, la cabina naranja puede facilitarte una mano amiga, que te ayudara a solucionar tu problema.

Fdo.-Gema Rodríguez García